Las prisas nos recorren, los dias se aceleran y te dejan sin aliento, y entre tanto ajetreo te despiertas,lo ves, está todo ahí, delante de ti, sin que lo hubieses divisado antes.
Corriste mucho para pensar poco, no querías detenerte y sentir el dolor de la pérdida, y sin darte cuenta te habituaste a esta velocidad, a ir pasando la vida sin detenerte a observar.
Hoy cambió todo, hoy por fin lo ves, ya no está todo colocado en el mismo lugar, se ha ordenado de un modo descuidado, a tu modo, te has descubierto con las cicatrices al viento y con una sonrisa en la cara, hoy frenaste en seco, cansada de huir de un dolor que ya se acabó, dolida por esos sueños que no se cumplieron sin darte cuenta de cuantos cumpliste sin querer.
El verano se quedaba oscurecido al lado del gran otoño que aguardaba.