lunes, 2 de junio de 2014

Carli!

La primera vez que te vi no la recuerdo, no recuerdo ese primer instante, y me gustaría, te lo prometo, pero no es así, ese fugaz instante no está en mi memoria, a cambio tengo otros, muchos, millones, muy buenos,cada vez mejores.

Recuerdo aprender contigo a hacerme mayor, a irme a tu habitación por que no quería llorar sola, o porque te había escuchado triste, recuerdo improvisar desayunos, hacer comidas para quince, y macarrones por un tubo, eso solo fue el principio, nuestra primera etapa, las buenas amistades se enamoran, y yo de ti me enamoré rápido, y es que eres de las que enamoran al primer gesto, te entregas totalmente sin dobleces y sonríes a todo el que te mira, que gran virtud, que afortunados los que estamos cerca.

La vida nos distanció, pero siempre estabas en mi cabeza, y nos bastaba quedar para un café para alargarlo dos días sin querer, y aunque no nos teníamos a diario contaba contigo para las grandes cosas que me sucedían, ahora se que te eché de menos más cerca.

Afortunadamente el cambio volvió y pude compartir techo contigo otra vez, siendo de nuevo solo nosotras y continué aprendiendo esta vez a hacernos mujeres, a no aceptar más tonterías, a querernos mucho, a mimarnos juntas, aprender a dar, a improvisar cenas familiares con amigas, a llorar, a soñar, y a ser tan feliz que no podíamos más.

 Y la vida es cambio, eso lo sabemos, pero te quiero constante en mi vida, te quiero aunque me enfade, te quiero aunque aveces me equivoque, te quiero aunque no te vea a diario, te quiero en todos mis momentos, y te quiero en todos los tuyos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario